Por lo menos 30% de cada pila está constituida por compuestos tóxicos, tales como mercurio, plomo, litio, cadmio y níquel y se estima que cada mexicano utiliza un promedio de 15 pilas al año, muchas de ellas "piratas".A pesar de esto, las pilas no reciben el manejo especial que amerita un residuo peligroso sino que van a parar a los tiraderos municipales, donde las carcazas sufren de corrosión debido a la acción climática y procesos de fermentación de la basura, con lo que sus compuestos tóxicos se escurren contaminando suelos y cuerpos de agua.
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Además, la mayor parte de las veces, las pilas y baterías terminan siendo quemadas en estos basureros, lo que aumenta la contaminación por la generación de sustancias muy peligrosas y cancerígenas, como son las dioxinas y los furanos.
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Se calcula que:
◦ Una pila de mercurio puede contaminar 600 mil litros de agua;
◦ Una alcalina, 167 mil litros de agua;
◦ Una de óxido de plata, 14 mil litros;
◦ Una de zinc-aire, 12 mil litros;
◦ Una de zinc-carbón, 3 mil litros.
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Queda claro entonces que las pilas no son inofensivas. Por lo tanto, lo mejor es saber distinguir entre los distintos tipos de pilas que hay en el mercado y cuales son sus "contraindicaciones".